Las nuevas Tres Líneas para gestionar Riesgos

José Luis Aranda

Ingeniero en Prevención de Riesgos, Técnico de Nivel Superior en Administración de Empresas mención Prevención de Riesgos, posee estudios de Ingeniería Industrial, Master Internacional en Paz, Seguridad y Defensa por la Agencia Europea de la ONU, Master (c) en Gestión y Dirección de Equipos, Experto en Crisis, Emergencias y Catástrofes, Asesor de IDRL, VCA e Implementador de Planes de Emergencias y Contingencias ante Desastres. Gerente General y Socio Fundador de la Empresa Servicios de Ingeniería y Construcción Zona Norte Spa., docente en el Diplomado de Gestión de Riesgos de Desastres y Continuidad Operacional.


Existe una serie de herramientas las cuales forman un baluarte de acción en lo referido a como gestionar los riesgos. Si bien, no son nuevas, han permitido ir adoptando medidas que sirvan para facilitar las acciones que de forma estratégica conlleven a ejemplificar el control que aplicamos cuando debemos hacer funcional las barreras y/o defensas ante los riesgos. La evolución constante de estas herramientas, que se han ido gestando desde bastantes años atrás, como por ejemplo, Marcos de acción, Sistemas integrados, algunas normas ISO y modelos con enfoque en la sostenibilidad, buscan la construcción de posibles escenarios con una mirada previsional a las distintas aristas que conlleva gestionar la reducción de los riesgos.

las llamadas “nuevas visiones”

Un mundo imparable, más complejo, ese inexorable paso del tiempo, las llamadas “nuevas visiones”, los riesgos y peligros que aparecen, provocan una reestructuración en las organizaciones, los cuales para tener éxito en la consecución de los objetivos y el cumplimiento de las metas trazadas crean la inherente acción de reorganizar la manera de afrontarlos.

los riesgos y peligros que aparecen.

El Modelo de las “Tres Líneas de Defensa”

Apareció hace unos diez años aproximadamente, tenía tres ejes principales que buscaban una participación diligente, rápida y operante en la administración de riesgos, estos subdivididos en:

  1. Primera Línea de Defensa, cuya gestión operativa recae en aquellos dueños del riesgo y la gestión responsable de acciones para hacerle frente.
  2. Segunda Línea de Defensa, donde se ejerce la función de supervisión y cumplimiento, sobre todo cuando existen organizaciones que se les hace insuficiente tener una sola Línea de Defensa.
  3. Tercera Línea de Defensa, siendo independiente y objetiva buscará garantizar la eficacia mediante la auditoria interna que vigila a las Líneas anteriores para el logro de los objetivos.

Debido a todo lo anterior, el pasado año 2020, el Institute of Internal Auditors (IAA) buscó actualizar este modelo, si bien, con el propósito irrestricto de ayudar a las organizaciones en referencia a las Administración de Riesgos Empresariales, cambiando esa representación de los elementos estructurales por la diferenciación en las funciones, con ello, proporcionar una flexibilidad mayor y una atención especial a seis principios claves como columna vertebral y cuya efectividad en el modelo se adaptará a las diferentes organizaciones que quieran definir roles activos en el Risk Management, es decir, en el “Órgano de Gobierno”, en la “Dirección” y en la “Auditoría” cada una con sus funciones coordinadas en acciones sobre la gestión.

Los Seis nuevos principios

Principio 1: Al estructurar el Gobierno de la organización, ayudará a definir acciones, rendir cuentas y asesorar.

Principio 2: Se establecen roles para funcionar de forma eficaz, alineando los objetivos y actividades a los distintos intereses.

Principio 3: Cuando se definen responsabilidades estarán directamente ligadas y alineadas, tanto con la entrega del producto o servicio (la primera línea) como la asistencia en gestión de riesgos (la segunda línea)

Principio 4: El cuarto principio asesora a los demás órganos y asegura el cumplimiento de los objetivos bajo la premisa de la auditoría interna.

Principio 5: Las responsabilidades de la dirección son independientes de la auditoría interna, así, esta última es objetiva y creíble.

Principio 6: El objetivo buscado es alinearse y lograr los intereses de todas las partes vinculadas, es por ello que, todas las funciones trabajan colectivamente, creando valor y protección de éste.

En resumen, en el mundo complejo en el que se vive, siempre será necesario una reorganización de las estructuras y procesos en la administración del negocio, en la mitigación y afrontamiento eficaz de los riesgos, con ellos, poder alcanzar los distintos objetivos trazados, por ende, el cumplimiento de metas que sirven para el éxito de los distintos grupos de interés de las Organizaciones, gestiones prospectivas, correctivas y compensatorias, forman un sistema mayor y complejo pero que sirven de una manera diferenciadora a la hora de gestionar los riesgos para reducir los desastres.

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